domingo, 23 de septiembre de 2018

FILOSOFÍA: accion humana-filosofia y desarrollo de las ciencias-filosofía y socio-politica-teorias filosóficas-organización y logica, juicio-critico, religion, ciencia.

FILOSOFÍA:  REFERENCIAS   PARA  TEMAS.

SEPARATA  CON  DIVERSOS  AUTORES  COMPILACIÓN:

FILOSOFÍA:  TEMAS:
PENSAMIENTO   Y  ACCION HUMANA:  TEMATICA.

AUTOR: Andrés Cuevas. Humanista, Coach, Escritor y CEO en Semper Altius Coaching. E-mail: acuevas1919@gmail.co


La integridad supone un valor vital para poder prosperar en el camino de la vida. Es el compromiso fáctico entre pensamiento y acción. Nada de verdadero valor y crecimiento puede ser obtenido sin la aplicación constante y decidida de un propósito íntegro, es decir, aquel que está en consonancia con nuestros más profundos pensamientos. La realidad circundante nos muestra un modelo fluctuante de la existencia. Los parámetros de valor oscilan como si de estaciones se tratase. Nada tiene un valor imperecedero, genuino e inherentemente positivo. El comportamiento íntegro queda suplantado por patrones de “conveniencia”. Nuestras actitudes se amoldan a lo que la circunstancia demanda o requiere, produciendo así maneras de ser camaleónicas, poco íntegras y consistentes. ¿Y qué es lo que genera esta pobre actitud en los demás y en ti mismo? Una enorme desconfianza.
Por otro lado, abunda una manera de ser generalizada en las personas, las cuales, pregonan una serie de actitudes y pensamientos, pero modelan otros absolutamente distintos. Podríamos llamarlo el síndrome de la inconsistencia y la deshonestidad. Establecen una serie de parámetros o códigos sobre los cuales cimientan su existencia, pero las distintas personalidades que “tienen” que adoptar según las circunstancias y los ambientes, modifican claramente su visión. Dejamos de ser nosotros mismos, para vivir una vida sin protagonismo, dejamos de ser coherentes con nuestra más profunda visión para satisfacer las demandas de otros. Dejamos de ser íntegros y verdaderos en cada una de nuestras intenciones para ser personas que se muevan en la frontera de lo políticamente correcto.
Puede ser que esta actitud nos ahorre algunos disgustos y nos permita contentar a la gran mayoría de personas, pero en el fondo de nuestro ser sabemos que no estamos actuando conforme a los dictados de nuestro corazón. Se produce un grave desajuste de nuestra integridad. Cuanto mayor sea la diferencia entre nuestras acciones y nuestros valores, peor funcionará nuestra vida y menos felicidad obtendremos de ella. ¿Cuál es la razón de esto? La razón es que tus palabras no van acompasadas por tus actos. Se produce un potente conflicto interno, ya que no podemos eludir el mensaje de nuestra conciencia, la cual nos insta a seguir nuestro particular camino hacia la realización. Puedes ignorar o no tener en cuenta aquello que sabes que debe hacerse, pero jamás puedes mitigar la voz de tu conciencia.
Es en la reflexión interna de este pensamiento cuando la integridad entra en juego. Tomas conciencia de que no puede haber felicidad, crecimiento y contribución, si tu manera de ser no se ajusta a tus valores y visiones más profundos. Es aquí cuando se produce el cambio necesario hacia la verdadera realización. Te conviertes en aquel que actúa según lo que piensa, que lidera con el ejemplo de la acción. Ralph Waldo Emerson refleja la supremacía de la acción con este poderoso pensamiento: “Lo que estás haciendo habla tan alto que no puedo oír lo que me dices”. Puedes afirmar que tu principal prioridad es tu familia, pero si tu familia no aparece de manera clara en tu programa de actividades, lo único cierto es que tu familia no constituye tu principal prioridad. Tu acción diaria es la que habla por sí misma y catapulta tu manera de ser a la máxima integridad o a la pobre inconsistencia.
La integridad resulta clave para establecer relaciones sólidas, productivas y de confianza. Es un valor que deja constancia de nuestro compromiso y responsabilidad con todo aquello que emprendemos. Crea un entorno positivo y seguro, el cual, aspira a los más altos estándares. Toda persona que ha llegado a la cima, ha sido una persona que actuado con integridad en cada paso necesario que se debía dar para cumplimentar sus objetivos. La integridad, en cierto sentido, es la verdad esencial de lo que eres, reflejada en tu actitud. Es el máximo nivel de congruencia.
Tu vida puede dar un poderoso vuelco si eres capaz de aplicar con firmeza y tenacidad esta visión. Te convertirás en aquel que predica con el ejemplo, aquel que deja constancia en cada momento de su existencia sus valores y su enfoque. Vivirás de manera armoniosa y feliz, sabiendo que tu vida es un fiel reflejo de tus más profundos pensamientos y anhelos. Empieza hoy mismo a manifestar la más alta versión de tu ser siendo íntegro con cada pequeña huella que quieres dejar en este mundo. Tu vida no volverá a ser igual, te lo aseguro.
La creaciòn en su cenit, trajo consigo al hombre y este se ha gastado las tres cuartas partes de su oportunidad para subsistir, en vanalidades y violencia. Históricamente, su determinación por vivir en comunidad, vino a solucionar sus necesidades màs sentidas (alimentación, protección, vivienda, convivencia)
A pesar de su afán por el conocimiento, la toma de decisiones, también se convirtio en karma, cuando los intereses personales hicieron sentir mediando golpes de estado, dictaduras, anarquía y en últimas, la abstención y negación por cualquier tipo de ideología.
Es allí donde surge la urgencia por la formación en valores y moral.
El día a día requiere la práctica cotidiana de ciertas actividades que se convierten con el paso del tiempo en hábitos; hábitos buenos o malos, de acuerdo al sentir individual, a las caracteristicas de la labor desarrollada y a la formación que desde el hogar se venga teniendo. Seres sociales o individuos desadaptados, comprometidos con la vida y su sistema o llenos de rencor y espìritu de venganza, todo esto, en la vivencia de una cronología acumulativa de recuerdos, aciertos y desaciertos escritos en la historia. En el momento en el que aparece la necesidad de tomar las riendas de nuestra propia vida, y es innegable la buena suerte de quienes tienen a su lado a un lider asertivo; cuando se unen la ciencia y el arte de vivir, son esos buenos hábitos los que ayudan a los seres a prevalecer, a vivir, a hacer historia eternizando su especie mediente los vínculos irromplibles de la responsabilidad, la autoestima y el compromiso.

Indudablemente, cuando se pertenece a un estado de derecho, la ley tiene que hacerse hábito; debe convertirse en el pan de cada día y en la temática de estudio en las aulas escolares, a partir del mismo nivel preescolar.
Con razón se afirma que “acciones son amores y no buenas razones” empezando por las costumbres podemos acercarnos a los buenos hábitos y conquistar las virtudes humanas. Años de violencia de lucha armada y de cambios en la búsqueda de la cotidianidad, enseñan con creces la necesidad de un afàn personal por hacer de la propia vida un trascender ùtil y acertado. Las premisias contitutivas del futuro están escritas en las células del cuerpo; deberán ser entendidas por la mente humana y aplicadas en la preservación de la vida. Por la familia, por una sociedad en paz, vale la pena vivir coherentemente, en la observancia de la ley.
FILOSOFIA  Y  DESARROLLO   DE  LAS CIENCIAS:   TEMATICA

AUTOR: MoulinesUlisesEl desarrollo moderno de la filosofía de la ciencia(1890-2000)traducción de Xavier de Donato, México, UNAM, Instituto de Investigaciones Filosóficas, 2011, 186 pp. María Daniela Núñez P.  Escuela de Filosofía-UCV.  danimdnp@gmail.com

A partir de una serie de discusiones expresadas en congresos y revistas, talescomo Philosophy of science,British Journal for the Philosophy of Science, Studies  in the History and Philosophy of Science, entre otras, Moulines se plantea como objetivo establecer un recorrido histórico de la evolución de la filosofía de   la ciencia,-entendida aquí como una disciplina altamente filosófica o meta- científica, encargada de la construcción de modelos y teorías generales de las ciencias empíricas-, haciendo hincapié en aquellas partes de la disciplina que considera más significativas en cuanto a su desarrollo metodológico y temático, ateniéndose, además, al pensamientode distintos autores cuya importancia se hace visible mediante el análisis descriptivo presente en la obra.
El libro consta de seis capítulos y una pequeña conclusión. En el capítulo primero, titulado Una visión de conjunto, el autor aborda brevemente el rumbo que toma la filosofía de la ciencia desde el momento en que se independiza,como cátedra, adquiriendo una temática claramente definida, apartir del siglo XX. Siguiendo el objetivo planteado, Moulines propone una visión particular y de conjunto del desarrollo de la filosofía de la ciencia desde sus inicios institucionales hasta finales del siglo XX; incluye un breve análisis de la fase modelística: el estructuralismo y el empirismo constructivo. A lo largo del capítulo, describe de manera concisa las fases o etapas que distingue durante estos períodos, explicándolo detalladamente en el curso expositivo de los capítulos siguientes.
Así, en el capítulo segundo, Moulines pasa a exponer lo que él denomina la fase de germinación (1890-1918), la cual abarca tanto el empiriocriticismo como el convencionalismo, etapas que se caracterizan, en líneas generales, por una necesidad de depurar de todo contenido metafísico a los conceptos propios de las ciencias empíricas, para admitir como fundamento a aquellos conceptos que posean una correspondencia observacional mediante sensaciones inmediatas. Acto seguido, el autor da lugar a una sobria aproximación a la filosofía de Ernst Mach y proporciona, además, una acercamiento a la discusión entre Poincaré, Duhen y Quine con respecto alconvencionalismo e instrumentalismo.
Concluye con una sucinta exposición de la influencia de Peirce y del pragmatismo en general; de los trabajos de Frege, Hilbert, Cantor, Russell y Whitehead, con la única finalidad de mostrar la importancia de los métodos formales de análisis de la lógica para la fundamentación de las ciencias empíricas.
En el capítulo tercero, Moulines abre camino a la fase de eclosión, que abarca desde 1918 hasta 1935; sinembargo, antes de darle paso a la descripción de dicha fase, hace un corto trayecto por la evolución de laepistemología francesa, la cual toma un rumbo distinto al de la filosofía de la ciencia en otros países de Europa y América, ya que ésta llegó a adquirir una perspectiva historicista ignorando la inclusión de métodos formales de análisis para las reflexiones meta-científicas propias del positivismo lógico. De esta manera, Moulines establece un recorrido por el pensamiento de distintos autores franceses, entre ellos Gaston Bachelard y George Canguilhem,quienes en su conjunto destacan los rasgos característicos de la epistemología francesa desde 1830 hasta finalesdel siglo XX, los cuales intentan mostrar que las intuiciones y generalizaciones del sentido común, o aun las especulaciones seudocientíficas fáciles, siempre han representado un obstáculo para el desarrollo del verdaderoespíritu científico, el cual, en cierta medida no puede ser sino insensato1. Dignos herederos de esta filosofía son Michel Foucault, Anne Fagot-Largeault y Claude Debru. Así, la filosofía de la ciencia francesa, en general, seconvierte en una historia de la ciencia puesta en relación con ideas filosóficas2 y no una filosofía de la ciencia en el sentido que el autor la entiende.
En contraste, la reflexión filosófica de la ciencia en Europa y América, ajena a la corriente francesa, pasa a ser un análisis crítico del lenguaje de las ciencias, proyecto que se daría a partir de la creación de un lenguajesistemático basado en reglas de la lógica formal que sustenten todo conocimiento, de modo que los enunciadospropios de las disciplinas científicas posean el máximo de exactitud, careciendo así de contenido metafísico,entendido éste como aquel que postula la existencia de entidades a priori para la explicación de los fenómenos. Esel llamado positivismo lógico cuyos principales exponentes, según Moulines, son Moritz Schlick, el primero en plantear una tesis epistemológica que se convertiría en una de las bases del positivismo lógico; Rudolf Carnapquien, entre otros miembros del Círculo de Viena, propuso la unificación conceptual de los conocimientos empíricos producto de datos sensoriales (cuyo contenido ha de estar alejado de toda posible metafísica) partiendo de la aplicación de la lógica formal y la teoría de conjuntos como métodos de análisis y, además, planteó, entre otras cosas, la tarea de crear un método que justificara los enunciados científicos, problema que daría lugar al debatede los enunciados protocolares; Otto Neurath, quien estableció que, dado que todo lenguaje ha de ser intersubjetivo, los enunciados protocolares, entendidos como enunciados-base de todo conocimiento científico, han de poseer un carácter universal, comprensible tanto para una comunidad científica como para comunidadesajenas a ella; y Percy W. Bridgman, representante del operacionalismo, cuya metodología se asemeja a la propuesta por los positivistas lógicos, según el cual toda teoría científica ha de estar constituida por conceptos cuya definición ha de estar dada, a su vez, por operaciones realizables por instrumentos de laboratorio, para evitar que los conceptos teóricos se vuelvan metafísicos.
En el capítulo cuarto, Moulines explica las razones por las cuales el positivismo lógico entra en crisis amediados de la década de 1930, tras la dura crítica dirigida al verificacionismo, al reductivismo y a la distinción entre enunciados analíticos y sintéticos, -que el autor trata por medio de las ideas de Quine y sus Dos dogmas delempirismo-, considerados sus pilares fundamentales, y que, en años posteriores, fueron derrumbados.
Según el autor, el verificacionismo, que sostiene que todo enunciado científico o ley científica universalmente cuantificable ha de poseer una correspondencia o equivalencia de protocolos observacionales o instancias particulares en la experiencia, entra en crisis dado que tal objetivo es empíricamente imposible, puesto que elrazonamiento inductivo no es una garantía de verdad3 trayendo como consecuencia el viejo problema de la inducción antiguamente desarrollado por Hume. Ciertos autores han tratado de solucionar este problema, entreellos se hace mención de Carnap, con la propuesta de un inductivismo lógico, Hans Reichenbach, el cual sugiere un empirismo probabilista y Karl Popper, con su principio de falsabilidad como principio normativo de lo que hade considerarse una ciencia en sentido estricto, puesto que los enunciados o hipótesis científicas han de poseer la característica de ser falsables, lo que indica que ha de encontrarse una instancia particular en la experiencia que refute el presupuesto o ley universalmente cuantificable. No obstante, el falsacionismo popperiano sería fuente de muchas críticas, principalmente por proporcionar una imagen deformada y poco realista de  la manera de proceder de las ciencias empíricas4Por otro lado, Moulines explica que el reductivismo, que plantea que todo enunciado científico debe ser reducido por medio de cadenas más o menos largas de definiciones, a conceptos estrictamente observacionales5, fue profundamente  reprochado, puesto que la mayoría de los conceptos más fundamentales de las ciencias, al ser altamente abstractos, no son en absoluto definibles mediante conceptos observacionales y que, sin embargo, no pueden ser calificados como conceptos metafísicos.
Posteriormente, luego de hacer una pequeña excepción sobre la filosofía de la ciencia alemana, pasando por la Escuela de Erlangen y de su fundador, Paul Lorenzen, el autor elabora una descripción detallada de la llamadaconcepción de los dos niveles conceptuales predominante para la filosofía de la ciencia en lo que él ha llamado su fase clásica, que se ha centrado principalmente en el problema de la naturaleza de los conceptos teóricos de la ciencia, problema de orden semántico y ontológico, pasando por el pensamiento de Frank P. Ramsey.
A partir de los años sesenta, la reflexión filosófica de la ciencia ajustada a una perspectiva sincrónica del conocimiento científico pierde fuerza, cediéndole el paso a un enfoque diacrónico, centrándose en el análisis de las teorías científicas y en la construcción de modelos meta-teóricos de la ciencia a partir de su desarrollo histórico. Los autores más significativos de la fase historicista (1960-1985), que en el quinto capítulo Moulines pasa a explicar, son Thomas Kuhn, quien en su obra La estructura de las revoluciones científicas traza dos fases de la evolución del quehacer científico, calificadas como períodos de ciencia normal ciencia revolucionaria, distintas de la perspectiva clásica planteada por Popper y Carnap, a los cuales les corresponden los modelos deductivistas     e inductivistas, respectivamente; Paul K. Feyerabend, quien representa uno de los principales simpatizantes de una epistemología relativista, criticando todo sentido normativista del análisis clásico de las teorías científicas que con Popper se hace presente; Imre Lakatos, el cual propone un falsacionismo sofisticado como punto intermedio entre la tesis kuhniana y popperiana, criticando la tesis de inconmensurabilidad y la definición de Kuhn del período de ciencia normal tildándola de excesivamente unilateral; Larry Laudan, el cual desarrolla una metateoríadiacrónica de la ciencia que es más sistemática aunque también más matizada y menos polémica que la de Kuhn oLakatos6 mediante la introducción de la noción de tradición de investigación entendida como una noción fundamental para la ciencia, puesto que constituye el conjunto de conceptos o estructuras generales,presupuestos, normas epistémicas y metodológicas que gobiernan la construcción de las teorías e investigaciones científicas.
Debido a que toda historiografía de la ciencia ha de desembocar, necesariamente, en un relativismo socio-epistémico, Moulines explica dicha   fase a partir del pensamiento de Bruno Latour, Mary Hesse, entre otros autores -cuya fuente de inspiración radica en las ideas Kuhn y Feyerabend- tendencia que plantea, comocaracterística predominante, que todo criterio de verdad de las teorías científicas o enunciados de las cienciasempíricas han de medirse según el contexto o comunidad científica en el cual se desenvuelvan, admitiendo una multiplicidad de nociones epistémicas distintas entre sí, cuya verdad está dada por una creencia colectiva.
Finalmente, en el sexto capítulo, titulado Concepciones modelísticas y emparentadas (1979-2000), Moulinestraza una descripción de las tendencias predominantes de la filosofía de la ciencia en las últimas tres décadas delsiglo XX, que, si bien es difícil subsumirlas todas bajo un mismo criterio, es posible ver en ellas un aire de familiaridad como rasgos comunes entre los autores sobre- salientes de esta etapa. Entre dichos rasgos, se destaca un profundo rechazo hacia una metodología sintáctico-formal para el análisis de los conceptos científicos, método muy usado en la fase clásica de la filosofía de la ciencia, de la mano de Carnap, Hempel, entreotros; criticando, además, sus instrumentos metodológicos, entre ellos la lógica de predicados de primer orden,tachándola de excesivamente simple. Impera un antirrealismo, como el rechazo a la idea de que los científicos,mediante sus teorías, han de reflejar la naturaleza tal cual es. Por último, como característica principal, en esteperíodo la noción de teoría es reemplazada por la noción de modelo, entendida como representaciones (parciales o idealizadas) de pequeñas partes de la realidad (o de la experiencia humana) lo que constituye la sustanciadel conocimiento científico7. Es así como Moulines inicia su trayecto por el pensamiento de distintos autores destacados de dicha fase, pasando por Patrick Suppes y Bas Van Fraassen; Joseph D. Sneed, WolfgangStegmüller, Nancy Cartwright, Ian Hacking, entre otros.
Culmina con una breve opinión acerca del rumbo de la filosofía de la ciencia como disciplina cuya fuente primordial es la reflexión, la cual, según considera el autor, no está destinada a desaparecer, dada su importancia para la construcción y análisis de las teorías científicas.
Esta obra, al ser una versión traducida al español de la original en alemán de la mano de Xavier de Donato, publicada en el año 2008, -como el mismo Moulines lo explica a inicios del Prólogo- no representa una versiónexacta a la inicial, puesto que incluye una revisión exhaustiva y una ampliación en el contenido cuya dicha versión primera no posee. Además, dado su lenguaje poco esotérico y en lo posible carente de una terminología técnica, la obra puede ser considerada como un libro introductorio, tanto histórico como temático, para un público no especializado que posea cierto interés en la disciplina en cuestión.

FILOSOFIA  Y  SOCIO-POLITICA:   TEMATICA.

La filosofía política es la rama de la filosofía que estudia cómo debería ser la relación entre los individuos y la sociedad,​ incluyendo cuestiones fundamentales acerca del gobierno, la política, las leyes, la libertad, la igualdad, la justicia, la propiedad, los derechos, el poder político y la aplicación de un código legal por una autoridad; qué hace a un gobierno legítimo, qué derechos y libertades debe proteger y por qué, qué forma debe adoptar y por qué, qué obligaciones tienen los ciudadanos para con un gobierno legítimo (si acaso alguna), y cuándo pueden derrocarlo legítimamente (si alguna vez).23​ Mientras la ciencia política investiga cómo fueron, son y serán los fenómenos políticos, la filosofía política se encarga de teorizar cómo deberían ser dichos fenómenos.14
En un sentido vernacular, el término «filosofía política» a menudo refiere a una perspectiva general, o a una ética, creencia o actitud específica, sobre la políticaque no necesariamente debe pertenecer a la disciplina técnica de la filosofía.5​ Charles Blattberg, que define la política como «responder a los conflictos con el diálogo», sugiere que las filosofías políticas ofrecen consideraciones filosóficas de ese diálogo.6
La filosofía política tiene un campo de estudio amplio y se conecta fácilmente con otras ramas y subdisciplinas de la filosofía, como la filosofía del derecho y la filosofía de la economía.1​ Se relaciona fuertemente con la ética en que las preguntas acerca de qué tipo de instituciones políticas son adecuadas para un grupo depende de qué forma de vida se considere adecuada para ese grupo o para los miembros de ese grupo.1​ Las mejores instituciones serán aquellas que promuevan esa forma de vida.1
En el plano metafísico, la principal controversia divisora de aguas es acerca de si la entidad fundamental sobre la cual deben recaer los derechos y las obligaciones es el individuo, o el grupo.1​ El individualismo considera que la entidad fundamental es el individuo, y por lo tanto promueven el individualismo metodológico.1​ El comunitarismo enfatiza que el individuo es parte de un grupo, y por lo tanto da prioridad al grupo como entidad fundamental y como unidad de análisis.1
Los fundamentos de la filosofía política han variado a través de la historia. Para los griegos la ciudad era el centro y fin de toda actividad política. En la Edad Media toda actividad política se centraba en las relaciones que debe mantener el ser humano con el orden dado por Dios. A partir del Renacimiento la política adopta un enfoque básicamente antropocéntrico. En el mundo moderno y contemporáneo surgen y conviven muchos modelos, que van desde los totalitarismos hasta los sistemas democráticos participativos (entre los cuales existen muchas variantes).
Referencias  bibliográficas:
·         Tomás de Aquino: al sintetizar la teología cristiana y la enseñanza peripatética (aristotélica) en su "Tratado de la Ley", Aquino sostuvo que el don de Dios de la razón superior -manifestada en el derecho humano por medio de las virtudes divinas- da paso a la asamblea del gobierno justo.
·         Aristóteles: escribió su Política como una extensión de su Ética nicomáquea. Notable para las teorías que los seres humanos son animales sociales, y que la polis existió para traer la buena vida apropiada a los mismos. Su teoría política se basa en una ética del perfeccionismo (como la de Marx, en algunas lecturas).
·         Mijaíl Bakunin: después de Pierre Joseph Proudhon, Bakunin se convirtió en el filósofo político más importante del anarquismo. Su versión específica del anarquismo se llama anarquismo colectivista.
·         Jeremy Bentham: el primer pensador en analizar la justicia social en términos de maximización de los beneficios individuales agregados. Fundó la escuela de pensamiento filosófico-ético conocida como utilitarismo.
·         Isaiah Berlin: desarrolló la distinción entre libertad positiva y negativa.
·         Edmund Burke: miembro irlandés del Parlamento británico, Burke es acreditado con la creación del pensamiento conservador. Sus Reflexiones sobre la Revolución francesa son las más populares de sus escritos. Burke fue uno de los mayores partidarios de la Revolución de las Trece Colonias.
·         Confucio: el primer pensador que relaciona la ética con el orden político.
·         William E. Connolly: ayudó a introducir la filosofía posmoderna en la teoría política, y promovió nuevas teorías sobre el  abordaje  filosófico.

TEORIAS   FILOSOFICAS: TEMATICA.
1. Teoría de las ideas de Platón
Este filósofo de la Grecia antigua es uno de los más recordados por la influencia que ha tenido en la cultura occidental cientos de años antes de que existiera.
La creencia de que los sentidos nos engañan y que la realidad existe independientemente de nuestras opiniones y puntos de vista quedó formulada en la teoría de las ideas de Platón de forma extensa, lo cual distanció a este pensador de los sofistas, quienes profesaban un relativismo muy conveniente para hacer negocio con cursos de oratoria.
Por otro lado, esta teoría filosófica tiene sus raíces en la concepción particular que Platón tenía de la realidad: para él, lo que de verdad existe son ideas perfectas de las cosas, y lo que solemos entender por materia no es más que un espejismo, un reflejo imperfecto de esas esencias que tratan de imitar.
·         Artículo relacionado: "La teoría de las ideas de Platón"

2. Teoría del eterno retorno de Nietzsche

El filósofo alemán Friedrich Nietzsche plasmó su pensamiento vitalista mediante su teoría del eterno retorno. Esta se basa en la idea de que la vida a la que hay que aspirar es aquella que desearíamos que se repitiese infinitas veces, no solo en lo relacionado a lo que ocurre en nuestro alrededor, sino incluyendo también a nuestros pensamientos y emociones en ese bucle eterno.

3. El alma en el cuerpo, de René Descartes

Descartes fue uno de los principales representantes del dualismo, la doctrina según la cual la realidad está compuesta por al menos dos elementos de la misma categoría jerárquica que son independientes entre sí.
Este pensador francés, en concreto, desarrolló extensamente una teoría según la cual en cada ser humano hay un cuerpo y una sustancia espiritual que lo dirige y que es la fuente de nuestra consciencia.

4. Teoría pragmática de William James

William James no solo fue uno de los filósofos más importantes de su tiempo, sino que además fue uno de los fundadores de la psicología como ciencia. Una de sus ideas más revolucionarias fue que nuestras creencias tienen un efecto real sobre el tipo de vida que experimentamos. Creer en una cosa u otra puede ser lo que nos lleve a morir o a construirnos unos estándares de vida muy buenos. Su manera de pensar fue un llamamiento a actuar como si nuestras acciones marcasen la diferencia para permitir que esta norma se cumpla gracias a nuestras aspiraciones y creencias.

5. Teoría de la educación equitativa de Mary Wollstonecraft

En el siglo XVIII el sentio común dictaba que hombres y mujeres debían recibir una educación diferente que se adaptase a sus distintas "naturalezas". Esta idea fue cuestionada por Mary Wollstonecraft, que hizo algo revolucionario: poner en duda la idea de que el hecho de que hombres y mujeres se comporten de modo distinto signifique que eso debas ser así en todos los casos o, incluso, promovido socialmente.
En definitiva, esta referente del feminismo más temprano señaló que, independientemente de nuestras características biológicas, todos somos seres humanos y por defecto merecemos un trato igual al margen de cualquier discriminación.

6. Teoría del buen salvaje de Rousseau

Jean-Jacques Rousseau fue uno de los mayores críticos de la Ilustración, y cuestionó la idea de que el progreso científico produjese más bienestar social en términos de desarrollo humano y estándares de vida para todos. En vez de eso, señaló que la creación de sociedades marcadas por la complejidad de las relaciones personales y por la creación de jerarquías y normas podía suponer un retroceso.
Para este pensador, el efecto del desarrollo de las civilizaciones podía hacer que dejemos de tener en cuenta la humanidad de las personas y las empecemos a tratar como recursos para obedecer a un "bien común". A esta dinámica le opuso la idea del buen salvaje, encarnada por los niños y niñas que, al no haber sido socializados del todo, se comportarían de un modo más ético y más puro que los adultos corrompidos por las convenciones, al menos según esta autor.
Por otro lado, eso no significa que Rousseau creyese que en algún momento de nuestra historia la ausencia de civilización haya traífo consigo la paz. Es, en todo caso, una situación hipotética que sirve para ejemplificar el modo en el que según este filósofo las sociedad nos embrutece.
Posteriormente, la teoría del buen salvaje ha sido muy criticada por grandes referentes de la psicología evolucionista, como por ejemplo Steven Pinker. Sin embargo, esta idea sigue siendo un referente simbólico en nuestra manera de pensar.

7. La horquilla de Hume

David Hume es, probablemente, el representante más importante de la filosofiá empirista, según la cual el conocimiento es construido a través de nuestras experiencias e interacciones con la realidad, y no tanto mediante la reflexión y el aislamiento.
Una de sus grandes aportaciones a la historia fue su teoría sobre la horquilla del conocimiento. Esta establece que el conocimiento está compuesto por enunciados demostrativos, que son evidentes por sí mismos, y otros que son probables y que nos hablan sobre propiedades del mundo que nos rodea. Las primeras son fundamentalmente regidas por la lógica formal, mientras que las segundas son generadas por la experiencia. La s primeras son siempre verdaderas, pero no nos dicen nada sobre lo que ocurre en la naturaleza, mientras que las segundas sí nos hablan sobre aspectos concretos de nuestras vidas, pero no tienen por qué ser ciertas.
Para Hume, es necesario conocer las limitaciones y las ventajas de cada una de estas dos formas de conocimiento para no mezclarlas y llegar a conclusiones que nos harán caer en problemas.

8. Teoría metafísica de Spinoza

Benedictus de Espinoza fue uno de los grandes filósofos de la Europa del siglo XVII, y propuso una visión mística sobre el mundo que nos rodea. Su concepción de lo divino le llevó a defender la idea de que todos los elementos de la naturaleza son igualmente sagrados y espirituales, ya que todos ellos forman, a la vez, a Dios. Para Spinoza el alma no era algo exclusivo de los seres humanos, sino que estaba por todas partes: en las plantas, en las rocas, en los paisajes, etc.

9. La mística de los números de los pitagóricos

Los pitagóricos fueron una secta helénica cuya relación con el mundo de las matemáticas iba mucho más allá del interés puramente intelectual. Creían que todo en la naturaleza sigue las reglas de los números, y que la esencia de todo lo que existe enstá en estos elementos. Así, las matemáticas eran concebidas como el elemento sagrado que estructuraba la materia y las ideas.
Esta devoción por los números y sus relaciones puede ser entendida si tenemos en cuenta que las matemáticas parecen describir las mecánicas formales del mundo: sus leyes se aplican en cualquier momento y en cualquier lugar, de modo que parece que creen "la forma" de la materia


10. La teoría del tao de Lao Tsé

Lao Tsé es una de las figuras más influyentes de la historia de China, y lo es por un buen motivo; desarrolló una concepción de la naturaleza que se basa en la idea de que todo fluye tal y como debe hacerlo, sin intervención humana. Según esta filosofía, lo deseable es no interferir con el desarrollo natural de las cosas, moderar las propias ambiciones y vivir con humildad sin salirnos del camino de la virtud.
REFERENCIAS    BIBLIOGRAFICAS:

Algunas de las ideas más originales creadas por los pensadores más importantes de la historia. por Arturo Torres.

 

ORGANIZACIÓN  Y  LOGICA: TEMATICA:

 

LOGICA ARISTOTELICA
La lógica ha sido uno de los campos de la reflexión filosófica, junto a  la ontología, epistemología, ética y estética, y siempre ha estado ligado a las teorías racionales. De ahí que la lógica es el estudio de cómo organizar el pensamiento para uno u otro fin, es decir, el estudio de los métodos y los principios usados para distinguir el razonamiento correcto del incorrecto. Es necesario aclarar que la lógica no es la ciencia del pensamiento como explica Copi en su Introducción a la lógica. “Definir la lógica como la ciencia de las leyes del pensamiento es incluir demasiado dentro del ella”. [1]
La lógica clásica nació en Grecia cuatro siglos antes de nuestra era, y sus fundamentos fueron planteados por Aristóteles en el Órganon. Para Edgar Morin “el núcleo de la lógica clásica trata de la identidad, la deducción y la inducción, que aseguran la evidencia, la coherencia y la validez formal de las teorías y discursos”.
Toda la lógica de Aristóteles gira en torno a una noción: la deducción (silogismos). Una explicación minuciosa de lo que es una deducción, y de lo que están compuestas, nos conducirá necesariamente a través de toda su teoría.  ¿Qué es, entonces, una deducción? Aristóteles dice:
Una deducción es el discurso (logos) en el que, habiendo supuesto ciertas cosas, algo diferente de aquellos supuestos resulta necesariamente debido a su ser. Cada una de las “cosas supuestas” es una premisa del argumento, y lo que “resulta necesariamente” es la conclusión.
Las deducciones son uno de los modelos de argumento reconocido por Aristóteles. El otro modelo es la inducción, caracterizada como “argumento de lo particular a lo universal”, que es la base de conocimiento de los primeros principios indemostrable de las ciencias.
La lógica clásica o aristotélica está fundamentada sobre tres principios:
1.     Principio de identidad, que expresa la imposibilidad de que lo mismo exista y no exista al mismo tiempo.
2.     Principio de no contradicción, expresa la imposibilidad de que un mismo atributo pertenezca y no pertenezca a un mismo sujeto.
3.     Principio del tercero excluido, que entre dos proposiciones contradictorias solo una puede ser mantenido como verdadera.
Los tres principios constituyeron la visión de un mundo coherente, accesible al pensamiento, y todo lo que excedía a esta coherencia quedaba a la vez fuera de la lógica y fuera de la realidad.
La lógica clásica además es una lógica bivalente, asumiendo que existen solo dos valores de verdad para las proposiciones (verdadero o falso). La idea de bivalencia era compartida por Aristóteles; sin embargo, este la restringió y no la aceptó para aquellas proposiciones que se refieren a eventos futuros contingentes.
Durante más de dos mil años la lógica aristotélica fue considerada la única lógica posible, y solo en el siglo XIX se hicieron evidentes sus limitaciones, en particular, en sus aplicaciones matemáticas. Sin embargo, antes de desarrollar los profundos cambios que experimentó la lógica gracias a su relación con las matemáticas, estudiemos brevemente la lógica dialéctica (pensamiento dialéctico) como otra propuesta de organización del pensamiento.
2. LA LÓGICA DIALÉCTICA
La dialéctica nació en la escuela de Elea, sobre todo con Zenón, y en la Grecia clásica alcanzó su punto culminante con Platón; en la Edad Moderna la recuperó Kant, que la privó de verdadero valor cognoscitivo, sin embargo, Hegel le dará un nuevo valor.
Para Hegel, los filósofos antiguos dieron un gran paso en el camino de la cientificidad, puesto que supieron elevarse desde lo particular hasta lo universal. Platón había mostrado lo engañoso del conocimiento sensible y se había elevado hasta el mundo de las ideas. Aristóteles había empleado este camino para relacionar todas las cosas particulares con el concepto universal.
Según Hegel, las ideas platónicas y los conceptos aristotélicos permanecían congelados en un rígido reposo. Como la realidad es devenir, movimiento y dinamicidad, se hace evidente que la dialéctica habrá de transformarse en esta dirección, para convertirse en un instrumento adecuado.
El movimiento es el motor de la dialéctica. Los tres momentos del movimiento dialectico son:
§  la tesis, que es el momento abstracto o intelectivo;
§  la antítesis, que el momento dialectico (en sentido estricto) o negativamente racional;
§  la síntesis, que es el momento especulativo o positivamente racional.
Basado en la dialéctica, Hegel crea una nueva lógica –por así decirlo-. La lógica de Hegel no es, pues, un mero órganon, un mero “instrumento” o “método”, en el sentido en que lo era la lógica formal.  Hegel propone una lógica que llega a las verdades últimas.
De acuerdo a la Historia de la Filosofía de Giovanni Reale y Dario Antiseri:
“La tesis de fondo de la lógica hegeliana, que recupera en sentido especulativo la postura de Parménides, es que “pensar” y “ser” son lo mismo: el pensamiento, en su proceder, coincide consigo mismo y con su contenido, y esta realización dialéctica es al mismo tiempo, de un modo cada vez más elevado, un “pensar el ser” y el “ser del pensamiento”: la lógica coincide así con la ontología (es decir, con la metafísica). En su totalidad, por tanto, la lógica es el reino del pensamiento puro”. [9]
La gran Lógica de Hegel constituye en cierto modo la síntesis de los contenidos que se hallan en el Órganon y en la Metafísica de Aristóteles. Tienen toda la razón aquellos intérpretes que afirman que la lógica hegeliana es una “filosofía primera” (en sentido aristotélico), y por tanto, una grandiosa “metafísica”. Hegel critica a Kant por haber negado la posibilidad de construir una metafísica como ciencia. Para Kant la lógica aristotélica ya estaba terminada y no tenía que dar un paso hacia atrás o hacia adelante.
Hegel, no podía prever hasta qué punto su método dialéctico iba a sufrir una gran transformación en manos de Marx y Engels, quienes crearon un instrumento lógico enteramente nuevo: el materialismo dialéctico.
Marx invierte la dialéctica hegeliana, la pone sobre sus pies. Hegel aplicaba el movimiento dialectico al “proceso de pensar”; Marx lo remite al mundo de la historia real y concreta –la de las necesidades económicas y sociales- de los hombres.  Como expresa Henri Lefebvre, la lógica dialéctica converge con la lógica concreta, entendida esta última como la búsqueda relaciones de orden en el espacio, tiempo, discurso, etc. [4]
Según Engels, las leyes de la dialéctica son:
§  La ley de la conversión de la cantidad en cualidad (afirma que los grandes cambios cuantitativos acaban por producir cambios cualitativos, como es el caso de la revolución preparada por procesos lentos y laboriosos);
§  La ley de la compenetración entre opuestos (según la cual existen en la realidad contradicciones objetivas que no pueden considerarse separadamente la una de la otra);
§  La ley de la negación de la negación (por la cual el proceso dialectico se desarrolla mediante sucesivas negaciones, que dan origen a configuras siempre nuevas, como es en el caso del proletariado que niega la burguesía, produciendo una sociedad más madura y más elevada).
A criterio de Engels, estas leyes no serían ideas apriorísticas impuestas a la naturaleza, sino “abstracciones” de la historia efectiva de la naturaleza y de la historia real de la ciencia.
Los dialecticos modernos no consideraron inútil la lógica formal. Todo lo contrario. Señalaron que la lógica formal no solo fue un método de pensamiento históricamente necesario, sino también completamente indispensable para pensar concretamente. Pero, en sí misma, la lógica formal era claramente insuficiente. Sus elementos validos pasaron a formar parte de la dialéctica.
La  organización es   una  forma de  planificar objetivos   primero  como   ideas  y luego   concretos.

 

§  REFERECIAS   BIBLIOGRAFICAS:
§  Copi, Irving. (1973). Introducción a la lógica. EUDEBA S.E.M., Buenos Aires.
§  De Gortari, Eli. (2000). Diccionario de la lógica. Plaza y Valdes Editores, México.
§  De Gortari, Eli. (1979). Introducción a la lógica dialéctica. Editorial Grijalbo. México.
§  Fefebvre, Henri. (1970). Lógica formal, lógica dialéctica. Editorial Siglo XXI, España.
§  Lukasiewicz, Jan. Sobre la historia de la ley de bivalencia. Artículo publicado en versión electrónica en Estudios de lógica y filosofía.
§  Morin, Edgar. (2009). El Método 3. El conocimiento del conocimiento. Ediciones Catedra, España.
§  Morin, Edgar. (2009). El Método 4. Las ideas. Su hábitat, su vida, sus costumbres, su organización. Ediciones Catedra, España.
§  Novack, George. (1979). Introducción a la lógica: lógica formal y lógica dialéctica. Editorial Fontamara, S.A. España.

 

Juicio   crítico  e   ideología:

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La Ideologia De Rousseau

La ideología de Rousseau Las ideas de Rousseau están reflejadas en el preámbulo de la LOE (Ley Orgánica del Estado) en el siguiente párrafo. “Fomentar el aprendizaje a lo largo de toda la vida implica, ante todo, proporcionar a los jóvenes una educación completa, que abarque los conocimientos y las competencias básicas que resultan necesarias en la sociedad actual, que les permita desarrollar los valores que sustentan la práctica de la ciudadanía democrática, la vida en común y la cohesión social.
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Ejercicio del juicio critico

Estética Juicio Crítico Ejercicio del Juicio Crítico Para poder recabar la información suficiente para analizar el tema primero recurrimos a buscar las definiciones en el diccionario, juicio y crítico, después en un libro de estética, para poder ligar ambos significados y poder ir creando un panorama general del tema. El juicio critico nos lleva a muchos subtemas, y para poder entender lo general tenemos que profundizar en lo particular, por lo que tuvimos que buscar, componentes diversos.
El Amor Las Mujeres Y La Muerte Juicio Critico

JUICIO CRÍTICO Schopenhauer aplica en el amor su doctrina de la voluntad de existir y señala que el enamoramiento entre dos personas no es nada más que la voluntad de existir de un tercero que desea reunir las mejores cualidades de ambos amantes. El objetivo del amor es el apareamiento, pero esto va más allá de lo sensual ya que es la forma que adopta el genio de la especie para preservar la vida. Es por eso que cuando nos enamoramos muchas veces idealizamos, es decir cae sobre nosotros ese velo.
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Las Nuevas Ideologías

Las Nuevas Ideologías: “Pacifismo, Ecologismo, Feminismo y Postmodernismo.” Introducción: Después de la Primera Guerra Mundial los sistemas democráticos entraron en crisis por su ineficiencia para mantener la paz, asegurar el trabajo y la vida digna de las personas. Producto de esto y de la crisis económica de 1929, muchas personas se inclinaron por nuevas ideologías. Entre estos cambios de pensamiento están el Pacifismo, Ecologismo, Feminismo y Postmodernismo. ¿Qué es una Ideología? Una ideología.
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Ideologia politica de la india

trabajo investigativo, hice un resumen de los pensamientos y modos de actuar de las diferentes castas de la Antigua India al igual que su código conocido como manú de un país que pertenece al Medio Oriente, la Antigua India. Le planteare la ideología política de la antigua india que nos dice que todo esta relacionado con la religión, la organización social, económica, el estado, la naturaleza, la vida cotidiana. En la india no existe una estructura global de valores, un código moral
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Juicio crítico edipo rey

obra de “Edipo rey” podremos conocer la personalidad de Edipo. El realmente era un rey justo que lo que el decía, ciertamente lo cumplía. Como un rey justo, Edipo se preocupaba por su pueblo y hacia cualquier cosa para protegerlo. Edipo se sentía preocupado por la peste que se expandió por su reino y el buscaba la manera de encontrar la forma de poder salvar a su pueblo. El oráculo posee una gran importancia en esta narración, porque el es el responsable de las advertencias de los hechos que sucederán….
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Juicio critico

Teológico Superior de Puerto Vallarta | JUICIO CRITICO | Análisis de la Forma | Unidad 4 | Edgar Fernando González Curiel | Arq. Raúl Sánchez Tapia | | Introducción El Juicio crítico es una actitud intelectual que se propone analizar o evaluar la estructura y consistencia de los razonamientos, particularmente las opiniones o afirmaciones que la gente acepta como verdaderas en el contexto de la vida cotidiana. Evaluación mediante el juicio critico a) observación b) método científico…
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La ideología empresarial

CIENCIAS DE LA ADMINISTRACIÓN PROGRAMA DOCTORAL EN ADMINISTRACIÓN Y ALTA DIRECCIÓN SEMINARIO DE ALTA DIRECCIÓN ENSAYO: LA IDEOLOGÍA EMPRESARIAL PRESENTA: DULCE ELIZABETH DÁVILA FLORES SALTILLO, COAH. 12 DICIEMBRE 2009 La ideología empresarial Como una inquietud personal relacionada con el tema del seminario, me surgió la pregunta ¿ Cuál es la clave que hace permanecer con éxito a las empresas en el mercado a través del tiempo? Y yo misma inicié a enumerar mentalmente las posibles….
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Acerca de la ideologia

ACERCA DE LA IDEOLOGÍA Texto de la conferencia dictada el 26 de febrero de 1974 en EAFIT por ESTANISLAO ZULETA Temario 1. Ideología y ciencia. 2. Aspectos conscientes e inconscientes de la ideología. 3. La ideología como mecanismo de dominación. El de la ideología es un tema recientemente muy debatido. Para poder tener una primera idea de en qué consiste el problema, es necesario comenzar por hacer una diferenciación, o mejor una oposición entre la Ideología y la Ciencia.
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La ideología zapatista

La ideología zapatista El zapatismo era un movimiento esencialmente agrario que luchaba por una solución al problema de la tierra y la confirmación de un proyecto de país en el que coexistiera la propiedad comunal y la pequeña propiedad. (Ávila: 2001; 56). Los zapatistas defendían principalmente la independencia y libertad para los pueblos; así como la preservación, conservación y defensa de la tierra; a su vez, el ejercicio de la democracia directa; y la soberanía popular desde abajo, es decir…

 

FUENTE: Presentado a: profesora Ana Luisa Murillo
Institución Educativa Santa María Goretti Montería-Córdoba 2009 Juicio crítico a las principales ideologías.

CIENCIA  Y  FE:

La mayoría de los filósofos y científicos contemporáneos opinan que la ciencia moderna y la religión persiguen el conocimiento del universo usando diferentes metodologías, en alguna medida u otra. El desacuerdo yace principalmente sobre cuáles son las implicaciones de la diferencia. Es decir, si son compatibles a la vez que distintas.
La postura de incompatibilidad reconoce tales diferencias. Los métodos de las religiones (como podrían ser la fe, el dogma, la revelación, la tradición y la autoridad) son diametralmente opuestos a, y rechazados por, la epistemología de la ciencia (que exalta la inferencia deductiva y empírica); y concluye que por lo tanto llevan a formar creencias incompatibles.1​ Esta tesis es defendida por científicos como Jerry Coyne,2​ Sean Carroll,3​ Richard Dawkins,4​ Steven WeinbergCarl SaganMarvin Minsky5​ y Niel de Grasse Tyson;6​ o filósofos como Peter Boghossian7​ y Bertrand Russell.
Al otro lado de la controversia, la incompatibilidad también tiene apoyo entre la población religiosa más conservadora; donde el literalismo, la preservación de la pureza de la tradición y la inerrancia de los textos sagrados han jugado un papel importante en el rechazo a la ciencia. Si bien no toda la oposición a la ciencia es producto de la ortodoxia religiosa; casos que sí lo son en el mundo contemporáneo incluyen la oposición a la biología evolutiva, cosmología y geología; la oposición a la investigación con células madre embrionarias, o el uso de tecnología de control de natalidad. A esto el neurocientífico y filósofo Sam Harris ha dicho que las interpretaciones religiosas fundamentalistas suelen superar en honestidad y consistencia a las moderadas, si bien son también las más incompatibles con la ciencia.

Tesis del conflicto histórico

Casos trágicos como el de Galileo Galilei y Giordano Bruno, asociados al surgimiento de la revolución científica, llevaron a académicos del siglo XVIII y XIX como John William Draper a postular una tesis de conflicto histórico permanente. Mientras que la tesis es popular entre el público general, va perdiendo relevancia entre historiadores contemporáneos de la ciencia.10111213​ Esto se debe a que el problema de demarcación es una preocupación filosófica relativamente reciente. La antropología muestra que durante la mayor parte del tiempo las sociedades humanas no distinguieron entre religión y ciencia. Históricamente, las innovaciones científicas y técnicas previas a la Revolución Científica fueron logradas a través de sociedades organizadas por tradiciones religiosas. Luego gran parte del método científico fue innovado por académicos islámicos, y posteriormente por cristianos. El hinduismo aceptó la razón y el empirismo, indicando que la ciencia ofrece un legítimo pero incompleto conocimiento del mundo. El pensamiento confucionista ha mantenido diferentes puntos sobre la ciencia a través de la historia. La mayoría de los budistas actuales ven la ciencia como complementario a sus creencias.
REFERENCIA   BIBLIOGRAFICA
1.     Jerry Coyne. «Does The Empirical Nature Of Science Contradict The Revelatory Nature Of Faith?» (en inglés). Edge. Consultado el 16 de junio de 2013.
2.    Volver arriba Carroll, Sean (23 de junio de 2009). «Science and Religion are Not Compatible»Sean Carroll Blog (en inglés).
3.    Volver arriba Dawkins, Richard (enero–febrero 1997). «Is Science a Religion?». American Humanist Association. Archivado desde el original el 30 de octubre de 2012. Consultado el 15 de marzo de 2008.
4.    Volver arriba Closer To Truth (29 de febrero de 2016), Marvin Minsky - Do Science and Religion Conflict?, consultado el 25 de diciembre de 2017
5.    Volver arriba Neil deGrasse Tyson. «Holy Wars» (en inglés). Haydenplanetarium.org. Consultado el 16 de junio de 2013.
6.    Volver arriba Boghossian, Peter (2013). A Manual for Creating Atheists.(en inglés). Pitchstone Llc. ISBN 1939578094.

7.    Volver arriba Russell, Bertrand (1992) [1954]. «7. Will Religious Faith Cure Our Troubles?»Human Society in Ethics and Politics. Londres: Routledge. p. 213. ISBN 978-1-134-52383-2. Consultado el 27 de octubre de 2017.

TRABAJOS Y PROCESOS DE INVESTIGACION SOCIO TECNOLÓGICOS Y CIENTIFICOS

ACTIVIDAD DESCRIPTIVA DE TIPO SINDICAL Y GREMIAL ENTREGA DE JUGUETES U.P.T.P LUIS MARIANO RIVERA.

 LOGROS    Y PERSPECTIVAS   DE   ENTREGA   DE JUGUETES   AL PERSONAL    DE  LA U.P..T.P   LUIS   MARIANO    RIVERA.