Lograr la promoción del docente productor, investigadores innatos,
apunta a especular sobre un nuevo pensamiento y accionar en los
escenarios de formación de los saberes económicos hacia una forma
de creación de conocimiento más complicado, amplio e investigativo que
responda con soluciones a un mundo repleto de problemas financieros,
ecológicos, raciales, de alimentación, políticos entre otros.
El entorno tan cambiante en el que se desarrolla el momento histórico exige
que en los espacios de formación se haga énfasis en la construcción de un
conocimiento, que no sólo sea evaluado con una calificación final, sino que
tenga pertinencia social. Con una participación activa en el entorno educativo
y que recoja mediante un proceso investigativo riguroso, confiable y ético el
sentir de su territorio y se traslade a las aulas de clase para ser compartido,
estudiado reflexivamente de modo que se pueda retroalimentar a las
comunidades con soluciones a sus problemas socio-económicos, influye
en el rol productor tangible del docente, en tiempos de cambio.
Se trata de acoplarse, escudriñar, identificarse con el entorno social,
apropiándose de las características de las comunidades circundantes para
generar amplias transformaciones que surgirán como resultado de la nueva
percepción del estudiante respecto a su contexto; ya que los jóvenes, se
apoderan del conocimiento cuando es establecido por ellos, si lo afrontan, si
se conectan, si lo comparten, si lo viven, si puede confrontar la veracidad de
las nuevas ideas con su interacción con su cotidianidad, los planes, programas
y proyectos deben iniciarse con el acompañamiento del docente.
La idea de un docente como notable fuente de conocimiento es obsoleta en
un período de cambios, el docente debe cambiar
su visión de solo dador de clases, este no es solo
productor de conocimiento debe producir elementos tangibles.
En los espacios de enseñanza de los saberes
económicos el debate se establece entre los antecedentes, discernimiento,
experiencia y aplicación inmediata en la existencia. Los estudiantes y
profesores están llamados a ser sujetos dinámicos, con roles importantes de
incesante transformación y sin la imagen acostumbrada de una educación
indiferente. El escenario de formación, se vuelve entonces en un espacio de
responsabilidades que consiente entender cuáles son las informaciones
destellantes y cómo hacerlas eficientes para todos los seres humanos que
habitan el territorio de influencia.
No se trata de conocer todo lo referente a los saberes económicos, sino más
bien de cuestionar lo que se está haciendo, lo que se produce en los
escenarios de formación con respecto a estos saberes. Debatir sobre la
manera en que se interactúa con el entorno social y productivo, con el colectivo, con la
diversidad de discernimientos y opiniones y el transitar del humano para una
cimentación de conocimientos desde la óptica del compromiso, de las
necesidades del hombre y del planeta en que vivimos. Además, una actitud
crítica permite a los estudiantes incluirse más con el proceso de enseñanza y
aprendizaje enriqueciéndose a partir de su entorno y generando
herramientas que le permitan progresar como futuro profesional y como ser
humano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario